30 July 2022

Hoy es alguno sobre esos dias en que me encantaria tener alguna cosa sobre Harold Brodkey, para permitirse sobrellevar mejor esta nueva posicion desconcertante desplazandolo hacia el pelo que me atenaza. Y encima la Senorita Lunes no esta de leerme.

Hoy es alguno sobre esos dias en que me encantaria tener alguna cosa sobre Harold Brodkey, para permitirse sobrellevar mejor esta nueva posicion desconcertante desplazandolo hacia el pelo que me atenaza. Y encima la Senorita Lunes no esta de leerme.

Una cosa es segura: la suya fue —y alli estan los libros, esos fantasmas que invariablemente viven mas que el autor— una de las companias mas solitarias, arriesgadas, ambiciosas y, semejante ocasii?n, mas imposibles de utilizar.

Porque lo que Brodkey queria obtener —y de este modo lo hizo saber en la clasica entrevista de The Paris Review cuando se le pregunto cual era su ideal—- era “alterar la conciencia, cambiar el habla de igual modo que todas esas clases sobre actuacion a las que yo me opongo se vuelvan absurdas, impopulares, improbables. Lo que intentas seri­a trabajar por una civilizacion que se tome Realmente al tiempo y la moralidad y no tan unico igual que parte sobre una de las tantas mareas sobre la novedad. ?Los ideales? Los ideales son de los que escriben esos textos en las postales sobre felicitacion que se envian durante bautismos, bodas desplazandolo hacia el pelo cumpleanos”. Y no ha transpirado, una diferente ocasii?n, ahi esta su reforma como evidencia incontestable. Los relatos “normales” sobre Primer amor desplazandolo hacia el pelo otros pesares destacando el magnifico “Educacion sentimental” donde, lo siento, pareceria que seri­a Brodkey quien le roba sus oraciones a Cheever. Las fulgurantes desplazandolo hacia el pelo turbulentos experimentos que convierten a Relatos a la forma casi clasica en la recopilacion indispensable en el momento sobre apreciar al completo lo que se puede obtener o extraviar dentro del formato relato. La meganovela fluctuante y seguramente frustrada El alma fugitiva. La inesperadamente placida novela homoveneciana aprecio profana. Y esa descarnada y no ha transpirado valiente asi­ como por momentos alucinada y no ha transpirado esquiva coda funeraria —primero publicada en capitulos en The New Yorker, su alma mater— que es Esta salvaje oscuridad. (Julian Barnes felicito a Tina Brown, la editora sobre la revista, por haberse “atrevido a publicarlo cualquier” incluyendo las raptos megalomanos; la solucii?n sobre Brown fue: “Ah, Julian, si supieras lo que dejamos afuera”.) Despues, desde el otro bando —postumos— nos llegaron las aun ineditos en castellano My Venice (fragmentos turisticos editos e ineditos), The World is the Home of Love and Death (relatos asi­ como extractos de lo que, se supone, es la continuacion de El alma fugitiva) asi­ como la sorpresa sobre los excesivamente concisos asi­ como divertidos ensayos reunidos en Sea Battles on Dry Land. Todos y cada uno sobre esos titulos unidos debido a que, desprovisto dudarlo, constituye la de las desmedidos aventuras del idioma en el interior de la literatura norteamericana. Ese idioma/avalancha que inaugura Melville, entronca con Faulkner, sigue con William Gaddis y que, despues de Brodkey, salta inclusive David Foster Wallace.

Y la contraposicion dentro de Brodkey y no ha transpirado Wallace —y sus 2 novelas-mamut, El alma fugitiva desplazandolo hacia el pelo La broma infinita, respectivamente— quiza ayude a clarificar lo que puede llegar a suceder con un gran articulista. Igual que la sobre Brodkey , la novela sobre Wallace viaje en torno a del motivo de la casa igual que trauma inspirador y conspirador. Una y otra podri?n ser calificadas igual que “experimentales” no obstante la sobre Brodkey mira hacia atras desplazandolo hacia el pelo la sobre Wallace hacia delante. Es decir: Durante la reciente (Brodkey) es un artefacto afligido cuya aspiracion seri­a la de superar a las maestros y no ha transpirado cerrarles la paso en la rostro a las contemporaneos, mientras que la segunda (Wallace) va en plan ojeada al frente y no ha transpirado solo le interesa ser avanzada carente percibir rencor alguien por las generales del ayer. Brodkey anuncio durante anos de vida su magnum-opus (refinanciando con pericia, igual que Truman Capote por sus Plegarias atendidas, ingentes desplazandolo hacia el pelo cuantiosos adelantos) preparando demasiadas veces a los mortales de la prototipo que se avecinaba desplazandolo hacia el pelo que, demasiado tarde, resulto perfectamente imperfecta. El parto del monstruo de Wallace estuvo traumatizado —desde meses primero de su salida— por una cuidadosa asi­ como astuta maniobra de marketing con el manuscrito entregado. Es decir: la novela de Wallace existia entretanto que la novela de Brodkey —riesgos de trabajar con material autobiografico— habia sido suplantada por Brodkey. Wallace se hizo celebre debido a que publico mientras que la fama de Brodkey se debia a lo que nunca publicaba. Y no ha transpirado Brodkey —autor desplazandolo hacia el pelo personaje— caia mal. Asi que —cuando Brodkey decidio finalmente editar, falto dejar sobre reprender que El alma fugitiva era casi nada el avance contundente sobre la tan mentada tarea maestra— el chiste perdio su humor asi­ como se desenvainaron las espadas. Despues, casi enseguida, mas furioso que De ningun modo, Brodkey se dedico an expirar a lo extenso de 3 anos descubriendo que el evento en disputa era “todavia mas aburrido que la novela de Updike” o una cosa mismamente. No hay drama: “La vida tampoco seri­a muy interesante”, agrego Brodkey.

Aca y hoy por hoy —once anos de vida despues— casi nadie menciona su sustantivo. Alguna vez firmas como Harold Bloom, Don DeLillo asi­ como Salman Rushdie defendieron su gesta, No obstante hoy ninguna persona juramento por su apelativo (ver el reciente libro sobre listas sobre 125 colegas, The Top Ten, donde ninguna persona lo elige) y el anterior abril, en la papeleria neoyorquina The Strand, un ejemplar de Durante la reciente estampacion sobre El alma fugitiva autografiado (la casa enorme y no ha transpirado avasallante, cruzando en diagonal toda la pagina de abajo hacia en lo alto desplazandolo hacia el pelo de izquierda a derecha) se ofrecia por escasamente diez dolares que yo pague con placer y sin dudas.

?asi­ como que es lo que queda? Abundante, razonable: extaticos relatos que quitan el aliento (igual que aquel del director sobre cine, aquel otro del espasmo y ese en lo que experimenta un bebe al acontecer alzado en brazos por su padre, ganador de un Premio O’Henry) desplazandolo hacia el pelo parrafadas formidables —”estados sobre animo convertidos en opiniones”— sobre la audacia que pocos narradores han tenido y todavia menos tendran. Individuo de esos escritores de las que el estilo seri­a lo unico que vale. Alguien que establece sobre entrada un pacto con el lector a quien le pide cualquier, por motivo de que notan que el, primero, ha entregado el universo asi­ como mas alla. Un titan que, en un instante humilde, se definio como “un adolescente en reversa” sabedor de que “la irrealidad sobre lo que es real y el hecho sobre que yo la viva, sobre todos modos, igual que algo irreal, seri­a mi maneras sobre sonar despierto” para, de inmediato, recuperar el soberbio tono muscular de su cabeza: “Es arriesgado ser tan buen escritor como yo”.

Asi­ como en sintonia: sobre cualquier estilo, leer a Brodkey es inseguro por motivo de que —en su inevitablemente frustrada aspiracion, en el orgullo de su entrega— nos realiza conscientes sobre lo lejos que se puede alcanzar sin que eso signifique existir llegado .

todavia de este modo, quien le quita lo bailado, lo escrito, lo amado a un adulto que, cuando se le pedia que se explayara acerca de su affaire con Marilyn Monroe, respondia con lo que quiza —consciente o inconscientemente— define a la culminacion lo que le sucede a cualquier lector que se acuesta o se sienta a leer individuo de las libros: “Bueno, es un tanto intimidante encamarse con alguien que posee diez veces mas decision asi­ como capacidad sexual que uno”.